Creo que la revista TODO EN DOMINGO siempre ha tenido grandes cantidades de publicidad en sus páginas. No veo ningún problema en ello. Algunos medios impresos necesitan publicidad y vender espacios publicitarios para recibir un ingreso de dinero. Esta revista también ha modernizado su diseño y su calidad (el papel, todas las páginas a color, etc). Los espacios publicitarios ahora están mejor diseñados. Desde el punto de vista de un diseñador gráfico, no tengo ninguna queja sobre la revista. Desde el punto de vista de un ciudadano consciente, veo cómo esos espacios publicitarios han inundado la revista hasta el punto que el contenido de la misma es ya una publicidad, un mercadeo. Ni siquiera simplemente publicidad: ¡es consumismo puro! TODO EN DOMINGO tiene muy buenos artículos, pero lamentablemente también es la guía de ese cosmopolitismo raquítico caraqueño ahíto de ese esnobismo miope venezolano que te dice qué está de moda, dónde ir a comer "con clase", qué artículos de marca están usando los actores y las actrices del país, los televisores que uno debería tener, los relojes que uno debería usar, la ropa que uno debería comprar, kaj cetere ĉe naŭzo.
Los espacios publicitarios que ocupan páginas completas no es el problema, porque Venezuela no ha dejado de ser un típico país occidental que sigue el "ejemplo" del mercantilismo europeo y gringo (gracias a aquellos venezolanos que nunca han querido una verdadera transformación social en nuestro país). El problema es que los artículos, las reseñas, las columnas y casi el 90% de la revista es un espacio para vender una marca, un producto, una moda, un consumir constante... ¿Será que mientras más hablamos de humanismo y de la necesidad de trascender esas "joyas" del progreso occidental (materialismo, consumismo, mercantilismo, utilitarismo) la mitad de los venezolanos se aferra más a esas enfermedades sociales? ¿Será que mientras más venezolanos DECIDEN oponerse a ese materialismo, consumismo, mercantilismo y utilitarismo, que la sociedad caraqueña tan bien representa (y las capas esnobs del interior del país), otra parte de la población se aferra con más fuerza a ese consumismo? ¿Será que sienten que de alguna manera esa actividad define sus identidades?¿Cómo puede una publicación muy buena en la forma y en la presentación, dar continuidad a los aspectos sociales negativos que deberíamos dejar atrás? ¿Será que este es nuestro peor error: meter en el mismo paquete lo bueno y lo malo sin distinción? Ya yo conozco las respuestas, ya tengo mis opiniones y mi decisión. ¿Ya tiene Usted las suyas?
Los espacios publicitarios que ocupan páginas completas no es el problema, porque Venezuela no ha dejado de ser un típico país occidental que sigue el "ejemplo" del mercantilismo europeo y gringo (gracias a aquellos venezolanos que nunca han querido una verdadera transformación social en nuestro país). El problema es que los artículos, las reseñas, las columnas y casi el 90% de la revista es un espacio para vender una marca, un producto, una moda, un consumir constante... ¿Será que mientras más hablamos de humanismo y de la necesidad de trascender esas "joyas" del progreso occidental (materialismo, consumismo, mercantilismo, utilitarismo) la mitad de los venezolanos se aferra más a esas enfermedades sociales? ¿Será que mientras más venezolanos DECIDEN oponerse a ese materialismo, consumismo, mercantilismo y utilitarismo, que la sociedad caraqueña tan bien representa (y las capas esnobs del interior del país), otra parte de la población se aferra con más fuerza a ese consumismo? ¿Será que sienten que de alguna manera esa actividad define sus identidades?¿Cómo puede una publicación muy buena en la forma y en la presentación, dar continuidad a los aspectos sociales negativos que deberíamos dejar atrás? ¿Será que este es nuestro peor error: meter en el mismo paquete lo bueno y lo malo sin distinción? Ya yo conozco las respuestas, ya tengo mis opiniones y mi decisión. ¿Ya tiene Usted las suyas?
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