martes, 28 de febrero de 2012

Más ejemplos sobre coincidencias significativas y astrología

A pesar de que decidí no publicar mis investigaciones sobre instrumentos de estudio científico de las teorías astrológicas por considerar que sería un punto de partida para desarrollar nuevas armas (porque nuestra inmadura humanidad no ha aprendido aún a no utilizar todos los conocimientos para hacer el mal y causar daño a otros seres vivos), sigo encontrando ejemplos de ese fenómeno curioso llamado sincronicidad. Como ya he escrito en otras notas, la sincronicidad se refiere a coincidencias significativas que ocurren en nuestro mundo. El fenómeno de sincronicidad es quizás el único fenómeno comprobable, medible, que pudiera probar que la astrología funciona. No obstante los científicos (y los autollamados racionalistas) se niegan a utilizarlo como punto de partida. Por mencionar algunos ejemplos actuales de coincidencias significativas tenemos, por ejemplo, los dos accidentes ferroviarios ocurridos en días recientes, uno en Argentina y el otro en Canadá. ¿Cuáles son las probabilidades de que estos accidentes se den en momentos de tiempo tan cercano en lugares tan alejados de la Tierra y sin ninguna causa común aparente? ¿Cuántas veces ocurre o ha ocurrido esto? Otro ejemplo son los dos accidentes sufridos por dos cruceros de la misma empresa. Primero el accidente del Costa Concordia, y más recientemente otro accidente en otro crucero de la misma línea. Si no existe ninguna causa común para estos sendos accidentes (un error en el diseño de los barcos, por ejemplo), ¿por qué ocurrieron ambos a la misma empresa en el mismo lapso de tiempo? Otro ejemplo muy curioso se refiere a una mujer (en EE.U. si no me equivoco) que ganó la lotería dos veces, ¡habiendo adquirido solamente esos dos billetes ganadores! Eso significa una realización probabilística efectiva del 100% sobre los billetes adquiridos. ¿Cuántas veces esto ocurre en el mundo? ¿A cuántas personas? ¿Por qué le ocurrió esto a esa persona específicamente? Lo más extraordinario de este último caso es que, uno o ambos de los billetes de lotería fueron un regalo de la pareja de esta mujer para ella. Es decir que ¡esta mujer ganó la lotería sin ni siquera haber comprado los billetes ella misma! (Como si una fuerza misteriosa se hubiera empeñado en que ella recibiera ese dinero, aunque ella misma no hubiera comprado el billete de lotería.) Todos estos ejemplos conciernen a la astrología. Según la astrología, la explicación del por qué le ocurre esto a esa persona y no a otra, se encuentra en su carta astral y en los tránsitos planetarios. Igual se puede afirmar del caso de los dos trenes y de los dos cruceros (los objetos y las empresas también tienen carta astral y horóscopo individual). No ocurre lo mismo, por ejemplo, con el caso de una persona que ha sido golpeada dos o más veces por relámpagos, en épocas distintas del año o de su vida. Porque en ese caso la explicación científica tiende a buscar causas en la electroquímica particular de esa persona, que puede atraer o acumular electricidad estática más que otras. Pero no existe, hasta donde sabemos, alguna característica física en una persona que haga que esa persona gane la lotería.

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